El futuro de las producciones audiovisuales es verde

Cuando hablamos de sostenibilidad en las producciones nos referimos, tal y como menciona la Tenerife Film Commmission, a: “la armonía entre tres elementos básicos: el crecimiento económico, la inclusión social y la protección del medio ambiente”. Si nos centramos puramente en el aspecto de la protección del medioambiente, ser sostenible puede parecer una tarea relativamente sencilla. Se podría pensar que bastaría con reciclar las botellas de agua de los rodajes porque total, rodando una película no se puede contaminar tanto, ¿no? Pensemos en ejemplos de otras actividades cuyo impacto en la Naturaleza son más evidentes, como, por ejemplo, el de la industria petrolífera o el de la nuclear. Sin embargo, la sostenibilidad en este sector, y lo que implica que una productora trabaje en un “Greenshooting” o “rodaje verde”, va mucho más allá de lo que parece. Al igual que ocurre en otros sectores, en ocasiones no se le da la importancia que el impacto humano tiene en la Naturaleza. Nadie piensa en la producción audiovisual, ya sea de películas, series, anuncios o videoclips, como algo potencialmente dañino para el medioambiente, aunque en realidad sí que puede llegar a ser como mínimo, poco respetuoso.

La otra cara de la moneda es que, el audiovisual es uno de los sectores que mayor capacidad transformadora tienen en la sociedad, y aquí entra en juego otra de las patas de la sostenibilidad: la inclusión social. Cuidar del medioambiente puede ser rentable desde un punto de vista económico y beneficioso para toda una comunidad desde el punto de vista social. En cualquier caso, para poder gestionar un rodaje verde, se necesitará, como guía, una figura clave, la del “Green Runner” o “Eco Advisor” o personas expertas en el cuidado medioambiental y en la sostenibilidad encargados de calcular y reducir la huella ecológica en los rodajes y evitar la sobreexplotación del medioambiente. Hablamos pues de una nueva profesión en una actividad que apuesta, cada vez más, por la sostenibilidad.

¿Cómo afectan las producciones audiovisuales a un determinado entorno?

Que lo audiovisual tiene un impacto emocional y ejerce una influencia sobre los espectadores no es ningún secreto. Además, en una sociedad cada vez más digital, lo visual ocupa un lugar predominante, por ejemplo, en los momentos de ocio. El auge de nuevas plataformas de contenidos es una muestra de ello y las series, cada vez tienen más espacio en la vida de muchas personas. ¿Qué significa esta era dorada de las producciones para la sosteibilidad? Sin duda tiene consecuencias positivas, pero también negativas. Por el lado de los espectadores, se corre el riesgo de que su actitud no beneficie a la Naturaleza. Por ejemplo, en Internet encontramos multitud de empresas que proponen recorridos por los escenarios naturales donde se rodó “Juego de Tronos” algo que puede ser todo lo contrario al turismo sostenible. La road movie “Into the Wild” basada en la vida de Christopher Johnson McCandless, un joven estadounidense que decidió aislarse en El Parque Nacional de Denali (Alaska) para encontrarse a sí mismo y que murió con 24 años por inanición en el autobús abandonado en el que se refugiaba; ha hecho que miles de personas se desplacen a este parque natural teniendo un impacto negativo para el mismo. Como se reflejaba en una reciente noticia de prensa: “Las autoridades lamentan que la mayoría de esos imitadores sean “tan tontos y desconsiderados como el original”

Rodaje eco

Así pues, por un lado, hay que tener cuidado con el mensaje que se transmite al espectador, pero, por el otro, se le puede educar en el respeto a la Naturaleza. Y eso puede ser tarea, al menos en parte, de las productoras. El potencial de las producciones audiovisuales no acaba aquí. Varios estudios reflejan que las producciones son el caldo de cultivo ideal para despertar una conciencia ecológica en los miembros del rodaje (a menudo son profesionales que solo trabajaran juntos de forma temporal y que luego trabajaran en otras producciones), y en la población donde se ruedan las escenas. Así, el estudio “Going Green & Saving Green: A Cost-Benefit Analysis” de la “Eco supervisor” Emellie O´ Brien  nos habla de que: “Ser ecológico en el set significa mucho más que colocar una papelera de reciclaje a servicio del personal. También se trata de la educación del personal y de proporcionar recursos para tener alternativas sostenibles. Una campaña de sostenibilidad que sea fuerte influye en todos los departamentos de una producción, así como en la comunidad en general, de una manera mutuamente beneficiosa”. Por otro lado, y enlazando con el último de los elementos básicos de la sostenibilidad, el crecimiento económico; este mismo estudio demuestra con cifras reales y centrándose en las variables “agua”,”desperdicios”, “transporte”,”cuberterías” y “baterías”; que el “greenshooting” puede ahorrar muchos costes llevando a cabo prácticas sostenibles. Similares resultados arroja el estudio ”The Good Green Production Bible” publicado por “Republic of Everyone” y ”GreenShoot Pacific”.

¿Qué pasa con nosotros?, ¿hay ejemplos en España de instituciones audiovisuales sostenibles?

En España tenemos casos de instituciones que colaboran en llevar a cabo proyectos audiovisuales que sean respetuosos con el medioambiente. Aunque todavía no son mayoría, sí que encontramos algunos ejemplos. Por ejemplo, la “Tenerife film Commission”, una entidad pública, encargada de facilitar los rodajes en la isla, y que son pioneros en ofrecer un decálogo de buenas prácticas dirigido a las productoras  basándose en que: “en 2015 los líderes mundiales adoptaron un conjunto de 17 objetivos globales que conforman una agenda de desarrollo sostenible para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad”. Este decálogo lo pueden llevar a cabo las productoras independientemente de su tamaño. Ricardo Martínez, director del equipo de la TFC confirma que: “en la isla se han rodado grandes producciones como la serie “Doctor Who” o las películas “Fast and Furious 6” y “Rambo: Last Blood’” y si se hacen las cosas de manera ordenada y también se saben comunicar, no tiene por qué haber ningún problema medioambiental. La sostenibilidad es un tema muy transversal en la sociedad, va desde lo institucional hasta a los individuos”. Sin embargo, aún queda mucho por trabajar, así, el propio Ricardo Martínez anuncia que: “estamos llevando a cabo un protocolo para obtener un sello de producciones sostenibles, es un sello propio y adaptado ya que no hay uno igual por parte de ningún organismo público”. Desde el punto de vista internacional, algunas de las instituciones pioneras que han sido una referencia para la TFC son la “Film Commission Hamburg Schleswig-Holstein”  y la “Trentino Film Commission”. Otro ejemplo de sostenibilidad en nuestro país lo encontramos en la empresa del Ayuntamiento de Málaga, Pro-Málaga que fomenta el impulso empresarial de los emprendedores. Desde esta empresa dan soporte a los proyectos que incluyen propuestas de sostenibilidad, en palabras de Francisco Salas: “incluimos en nuestros pliegos criterios verdes de selección, así como condiciones especiales de ejecución de corte medioambiental”. Además de que: “participamos como socios en el proyecto Green Screen, habiendo desarrollado una calculadora específica para la industria que mide el impacto en CO2 de la producción, y un manual de buenas prácticas para que las producciones puedan mejorar su actividad durante el rodaje. Estamos trabajando en colaboración con la Málaga Film Office, el Festival de Málaga, y el área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Málaga, para poder otorgar a los rodajes que sigan parámetros sostenibles, un sello de rodaje sostenible, entre otras medidas”. Así pues, vemos que, poco a poco en nuestro país se va despertando la coincidencia medioambiental en diferentes ámbitos, incluido el de la producción audiovisual.

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