El drama de los ‘Selfies’ con perezosos

Nadie parece saber exactamente cómo el perezoso se ha convertido en la “estrella” del reino animal. Desde lo alto de la selva tropical de América Latina, el mamífero es, desde hace un tiempo, el foco de una obsesión que no muestra signos de disminuir. Los perezosos están en billetes de banco, anuncios, camisetas, memes de Internet y páginas de seguidores de Instagram.

Pero tal y como siempre ocurre cuando los humanos empiezan a “antropomorfizar” a un animal, la fama ha comenzado a causar problemas a los perezosos. Según los/as compañeros/as de la World Animal Protection, estos animales son entre los principales protagonistas de los selfies en Instagram. Un análisis de las imágenes de esta red social descubrió que el 70% de los selfies con perezosos, desde la Amazonía brasileña hasta América Central, implica abrazarlos o sujetarlos.

El estrés del manejo constante y del ruido, para una criatura que en la naturaleza pasa la mayor parte del día durmiendo, puede tener consecuencias muy perjudiciales. El uso de estos animales para fotografías con turistas se ha convertido en una amenaza real para la especie: hay personas que sacan a los perezosos de los bosques y cobran dinero para que la gente los abrace y se saque fotos con ellos en la calle. Es el problema de que sean tan populares.

Como respuesta, el Gobierno de Costa Rica ha lanzado la campaña #stopanimalselfies para acabar con esta práctica. Aunque la interacción entre humanos y vida silvestre es ilegal en el país desde hace más de una década, un informe de 2017 de la World Animal Protection indica que Costa Rica ocupa el séptimo lugar en el mundo por el uso de animales para selfies. Y estas interacciones no solo ponen en riesgo a los animales, sino también a los turistas: las especies salvajes pueden transmitir enfermedades zoonóticas al morder y rascar.

De hecho, el problema con los selfies de fauna salvaje no se limita a los perezosos. Desde Instagram también son conscientes de ello y han introducido advertencias sobre el abuso de animales salvajes en hashtags populares como #koalaselfie, #elephantride y #monkeyselfie, generalmente asociados a imágenes de turistas interactuando con fauna salvaje en cautividad.

Además de la prohibición de tocar y alimentar a la fauna salvaje, el gobierno costarricense alienta a los turistas a denunciar comportamientos ilegales. En algunos parque nacionales, el consumo de comida humana por parte de monos y mapaches ha causado a estos animales caries, obesidad y problemas óseos.

Una vez que se levanten las restricciones de viaje relacionadas con la COVID-19, se espera que miles de turistas vuelvan a viajar a Costa Rica y que, sin bien con la esperanza de ver a un perezoso encima de un árbol de la selva tropical, sepan que si queremos seguir disfrutando de esta especie durante muchos más años, es imprescindible dejarles libres y en su hábitat natural.

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