La cigüeña blanca cambia de hábitos por el cambio climático

Durante estos días, las cigüeñas blancas nacidas durante la primavera inician su migración postnupcial hacia África, viaje que ya no emprende la mayoría de los adultos, aunque sí pueden desplazarse a otras localidades. Documentar los detalles de estas partidas y movimientos es importante para el trabajo científico de SEO/BirdLife, por lo que anima a la ciudadanía a que anoten las fechas, tanto de la última cigüeña que ven en su municipio, como de los bandos migratorios que atraviesan el mismo. ¿Dónde? En la web del programa Aves y Clima. El registro de estos datos a largo plazo constituye una muy buena fuente de información.

Las cigüeñas blancas migran siempre sobrevolando masas de tierra para así aprovechar las corrientes térmicas y evitar el mar, donde podrían morir. Por ello el estrecho de Gibraltar es el principal punto de concentración de la migración para esta especie de Europa Occidental. Inician la migración postnupcial entre mediados de julio y principios de agosto, y puede alargarse hasta principios de octubre, aunque la mayor parte de los ejemplares ya han llegado a su destino invernal a finales de agosto. Pero este comportamiento va cambiando y es necesario tomar registro de dónde se encuentran las aves en cada fecha para documentar cómo el cambio climático hace variar el comportamiento de las aves.

Los ejemplares jóvenes de la población española muestran un patrón de migración transahariana, ya que todos los que consiguen finalizar su primera migración atraviesan el desierto del Sahara. Cruzan por el estrecho de Gibraltar para dirigirse posteriormente hacia el suroeste bordeando el Alto Atlas rumbo a países como Senegal o Malí, entre otros, porque así se lo marca su instinto migratorio. Sin embargo, según se van haciendo adultos comprueban que ahora también hay condiciones adecuadas en nuestro país para pasar el invierno (los inviernos ya son mucho más suaves). Es el momento de realizar un nuevo censo de cigüeña blanca en invierno en España para comprobar que ya son muchos más miles de ejemplares los que se han aprendido que el cambio climático ha modificado las condiciones ambientales de nuestro continente.

Dónde viven durante el invierno

Teniendo en cuenta su patrón de migración, se puede considerar como invernante la población que permanece en España a finales de octubre.

Hace alrededor de dos décadas que no se contabilizan con exactitud estos ejemplares que no abandonan ya nuestro país, por lo que SEO/BirdLife ha decidido embarcarse en un nuevo censo en el que invita también a participar a todo el público interesado. Es fácil y sumamente gratificante. “La ciencia ciudadana aporta dos aspectos muy valiosos; por un lado conocimiento, y por otro altas dosis de satisfacción, y son esos miles de datos facilitados por miles de personas los que generan la información útil que hace ciencia. Por ello animamos a todos a que nos ayuden a conocer la población de esta zancuda tan popular en nuestro país que ha decidido no migrar y permanecer en nuestras localidades”, señala Juan Carlos del Moral, coordinador del área de Ciencia Ciudadana de SEO/BirdLife.

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