Qué es el cultivo biointensivo

Escuchar la experiencia que está viviendo Alex nos traslada irremediablemente a la inigualable Vandana Shiva. «Lo que hacemos al suelo, nos lo hacemos a nosotros mismos» afirma Vandana al confesar que, para ella, nosotros y nosotras mismas «somos suelo, somos tierra».

Cuidar el suelo, reducir el consumo de agua, no depender de recursos externos, eliminar todo uso de combustibles fósiles.

Para Álex (Zaragoza), se trata de recuperar “un sistema en el que la producción de alimentos era lo cotidiano, lo económicamente más rentable y lo que servía como un seguro para los años de vacas flacas. El cultivo biointensivo no solo ayuda a tu bolsillo, sino que es un verdadero acto de revolución en un mundo en el que el control de los alimentos es capaz de desencadenar guerras. Si queremos tener una vida saludable, no tenemos otro remedio que cultivar saludable”.

En definitiva, se trata de respetar a la naturaleza a través de una agroecología resiliente frente al cambio climático que produzca alimentos saludables y que, además, regenere el suelo y mejore su fertilidad.

“Hay dos aspectos que a mí me atraen de forma particular”, afirma Carlos sobre su experiencia en nuestro proyecto de agricultura biointensiva en Madrid, “la reducida extensión de tierra que utiliza en comparación con un cultivo convencional, y el cuidado que se prodiga al suelo. La intensidad a la que se alude en el nombre del método radica en plantar o sembrar con un marco de plantación muy apretado, de forma que se optimiza el espacio, crecen menos hierbas no deseadas y se requiere mucha menos agua de lo habitual. Me resulta también muy atractiva la posibilidad de cultivar permanentemente y producir durante todo el año, incluso en mi huerta de montaña”.

Este método de cultivo es una maravilla, ya que permite un aprovechamiento total del espacio, del agua, de los nutrientes…, cerrando nuestro ciclo dentro de la propia finca, sin recurrir a nada del exterior. De esta manera evitamos importar nada que pueda afectar negativamente a nuestro huerto. Lo fantástico del método es que es de 2 a 4 veces más productivo en área que la agricultura convencional”. Nos cuenta Tomás, quien desde que usa el método biointensivo en su tierra de Petra, Mallorca, asegura que para muchos productos ya no tiene que ir al supermercado.

«¡Quero que o traballar na terra forme parte da miña vida, non só para coidar a miña alimentación…senon tamén para estar en contacto coa natureza e recuperar a conexión con ela!»

Dice ilusionada Esther, quien desde 2018 está poniendo en práctica el método biointensivo en la tierra que tiene en Cambados (Pontevedra). «Dispongo ya de tres camas iniciales (de 8×1,25m) y otras cuatro camas (5x1m) que son las que forman parte del proyecto. Cada momento libre que tengo aprovecho para seguir formándome en el tema y sobre todo para manchar las manos y cuidar con cariño cada detalle del proceso de los cultivos. Quiero que el trabajar en la tierra forme parte de mi vida, no solo para cuidar mi alimentación…si no también para estar en contacto con la naturaleza y ¡recuperar la conexión con ella!»

Para Beatriz, que también forma parte del proyecto Biointensivo de Amigos de la Tierra con su huerta “Amor de huerta” en Colmenar Viejo (Madrid), no se trata solo de producir alimentos “Quiero crear un espacio de vida tanto en la superficie como en el suelo, un espacio limpio, libre de sustancias tóxicos y que evolucione y mejore con los años y todo esto solo es posible mediante la agroecología.”

«¡Me apasionó la idea de poder producir alimentos totalmente orgánicos y al mismo tiempo cuidar y regenerar la tierra! Además, como soy muy novata en esto, gracias a formar parte de esto proyecto puedo hacer consultas a los organizadores que siempre están disponibles para ayudar y asesorar. Así voy aprendiendo más sobre este cultivo que me parece genial». Reconoce Ileana quién participa desde Santa María, Mallorca.

“He descubierto otra manera de hacer las cosas, un trabajo de futuro… además de cultivos, producir una tierra de calidad, y enriquecerla con mi trabajo en vez de desgastarla año tras año. Me encantaría obtener unos buenos resultados y poder demostrar que este tipo de cultivo es posible y rentable, y mucho más adecuado para la naturaleza por lo que aporta”.Como dice Lorena (Meaño, Pontevedra), el método de cultivo biointensivo podría ser la forma de cultivar en el futuro si apostamos por una agricultura basada en el respeto a la naturaleza.

Los testimonios de Alex, Carlos, Tomás, Esther, Beatriz, Ileana y Lorena, venidos de realidades tan dispares como Galicia, Madrid, Islas Baleares o Aragón, son hoy el reflejo de que es posible cultivar de forma rentable, económica y en armonía con la naturaleza y nuestras necesidades. El cultivo biointensivo se muestra con un gran aliado frente a los retos ambientales y climáticos.

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