Un cigarro vive unos minutos y una colilla 12 años, no las tires

Las colillas són el principal ingrediente de la ‘basuraleza’ abandonada en las playas y son el segundo residuo más abundante en ríos y embalses, donde una sola de ellas puede contaminar hasta diez litros de agua y su efecto durar entre 7 y 12 años.

Al incómodo impacto estético que representan, se une el enorme coste económico de su recogida y gestión y el grave daño ambiental producido por hasta 400 sustancias tóxicas presentes en ellas.

colillas_12_años

La iniciativa ha sido impulsada por por Ecoembes con objeto de frenar las consecuencias de la basura abandonada o ‘littering’ en los espacios naturales y concienciar y movilizar a la ciudadanía a través del conocimiento, la prevención y la participación.

Pese a que la sociedad es consciente de los riesgos que el tabaco representa para la salud humana, existe un gran desconocimiento sobre lo nocivo que puede resultar también para el medio ambiente.

Según detalló en un informe hecho público en 2017 la ONG Ocean Conservancy, las colillas representan el 13 por ciento del total de residuos recogidos durante su campaña mundial.

Además, estos residuos contienen nicotina, un elemento que se suele emplear como insecticida por su capacidad de “acabar con la vida”. Se estima que el efecto contaminante dura entre 7 y 12 años y algunos autores afirman que puede llegar hasta los 25.

Según el informe ‘Colillas en espacios naturales 2018‘ elaborado en el marco del proyecto, cuando los componentes nocivos de estos productos se liberan al medio, los animales que desempeñan funciones importantes para el suelo, como las lombrices, se pueden envenenar y alterar la estructura del mismo tras su desaparición.

El informe advierte también de que el littering de este residuo puede provocar intoxicación por cadmio mediante un proceso de bioacumulación en especies marinas que forman parte del menú alimenticio del ser humano.

Según detalló en un informe hecho público en 2017 la ONG Ocean Conservancy, las colillas representan el 13 por ciento del total de residuos recogidos durante su campaña mundial.

Además, estos residuos contienen nicotina, un elemento que se suele emplear como insecticida por su capacidad de “acabar con la vida”. Se estima que el efecto contaminante dura entre 7 y 12 años y algunos autores afirman que puede llegar hasta los 25.

Según el informe ‘Colillas en espacios naturales 2018‘ elaborado en el marco del proyecto, cuando los componentes nocivos de estos productos se liberan al medio, los animales que desempeñan funciones importantes para el suelo, como las lombrices, se pueden envenenar y alterar la estructura del mismo tras su desaparición.

El informe advierte también de que el littering de este residuo puede provocar intoxicación por cadmio mediante un proceso de bioacumulación en especies marinas que forman parte del menú alimenticio del ser humano.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *