Hacia una normativa sostenible para las empresas mineras

Un estándar para la gestión segura de los relaves mineros fue lanzado hoy por una alianza internacional con el objetivo de que se convierta en la primera norma mundial de su tipo que pueda aplicarse a las instalaciones existentes y futuras, independientemente de su ubicación, para evitar daños a las personas y el medio ambiente.

El Estándar Global de Gestión de Relaves para la Industria Minera se desarrolló a través de la Revisión Global de Relaves (GTR, por sus siglas en inglés), un proceso independiente convocado en marzo de 2019 por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Principios para la Inversión Responsable (PRI) y el Consejo Internacional de Minería y Metales (ICMM, por sus siglas en inglés), luego del trágico colapso de la instalación de relaves en Brumadinho, Brasil, el 25 de enero de 2019.

El conjunto de directrices, que es producto de una consulta pública, viene a fortalecer las prácticas actuales en la industria minera mediante la integración de consideraciones sociales, ambientales, técnicas y de las economías locales. La norma cubre todo el ciclo de vida de las instalaciones de relaves, desde la selección, el diseño y la construcción de los sitios, pasando por la gestión y el monitoreo, hasta el cierre y el pos-cierre.

El estándar aumenta significativamente las exigencias para que la industria logre resultados sociales, ambientales y técnicos sólidos, eleva la responsabilidad a los niveles organizacionales más altos y agrega nuevos requisitos para la supervisión independiente. También establece expectativas claras en torno a los requisitos de transparencia y divulgación globales, lo que ayuda a mejorar la comprensión por parte de los actores interesados.

Los coorganizadores exigen la implementación amplia y efectiva del estándar en toda la industria:

  • El PNUMA apoyará a los gobiernos que deseen incorporar y desarrollar este estándar en sus legislaciones y políticas nacionales o estatales.
  • PRI, que representa a inversores con US$ 103,4 billones en activos bajo administración, adaptará las expectativas de los inversionistas para que apoyen a todas las compañías mineras en la implementación de este estándar.
  • Las compañías que integran la ICMM implementarán las directrices como un compromiso de membresía que incluye una validación sólida a nivel de sitio y evaluaciones de terceros.

El estándar cubre seis temas clave: comunidades afectadas; conocimiento básico integrado; diseño, construcción, operación y monitoreo de instalaciones de relaves; gestión y gobernanza; respuesta de emergencia y recuperación a largo plazo; y divulgación pública y acceso a la información. Estos temas contienen 15 principios y 77 requisitos auditables específicos para que los operadores los cumplan.

“Es un gran placer presentar el Estándar Global de Gestión de Relaves para la Industria Minera, que establece un precedente para la gestión segura de las instalaciones de relaves, hacia el objetivo de daños cero”, dijo el presidente de la Revisión Global de Relaves, Bruno Oberle.

“El catastrófico colapso de la presa en la mina Córrego de Feijão de Vale en Brumadinho fue una tragedia humana y ambiental que exigió medidas decisivas y apropiadas para mejorar la seguridad y fortalecer la gobernanza de las instalaciones de relaves en todo el mundo. Me complace entregar un documento que refleja y aborda la complejidad y la naturaleza multidisciplinaria de la gestión segura de relaves”, agregó Oberle.

“Pido a todas las compañías mineras, gobiernos e inversores que usen la norma y continúen trabajando juntos para mejorar la seguridad de las instalaciones de relaves. Espero que esta iniciativa sea apoyada por un organismo independiente que pueda mantener la calidad, y refinar y fortalecer la norma aún más”, añadió.

“La seguridad ambiental y humana debe ser una prioridad en la gestión y las operaciones en el terreno de las instalaciones de relaves mineros. El Estándar Global de Gestión de Relaves para la Industria Minera es un hito importante hacia la ambición de ‘cero daños’ para las personas y el medio ambiente”, dijo la directora de la División de Economía del PNUMA, Ligia Noronha.

“El PNUMA continuará participando en su implementación. Nos alienta el papel y los compromisos del ICMM en la aplicación de la norma y hacemos un llamado al resto de la industria minera y a aquellos que financian e invierten en este sector a hacer un compromiso similar”, agregó Noronha.

“Durante décadas, las personas han pedido una norma global que pueda impulsar las mejores prácticas. Es trágico que haya hecho falta el desastre de Brumadinho para que esto suceda, pero una alianza única se ha formado para abordar un desafío sistémico que enfrenta el sector minero y ahora estamos comprometidos a hacer de esta práctica común en todas las operaciones”, dijo en representación de PRI el director de Ética y Participación del Equipo de Inversión de la Junta de Pensiones de la Iglesia de Inglaterra, Adam Matthews.

“Por primera vez, tenemos un estándar global que va más allá de las mejores prácticas existentes y establece los lineamientos más completos que los inversores exigirán a las empresas. Espero con interés trabajar con todas las partes para establecer una entidad independiente que supervisará la implementación del estándar”, señaló.

“ICMM y sus miembros, que representan aproximadamente un tercio de la industria mundial, tienen un compromiso inquebrantable con una gestión más segura de las instalaciones de relaves. El Consejo del ICMM acoge con satisfacción del nuevo estándar como un importante paso adelante para lograr este compromiso. A través de su implementación efectiva, los miembros del ICMM elevarán su nivel para que todas las compañías mineras trabajen juntas en favor de instalaciones de relaves más seguras”, dijo el director ejecutivo de ICMM, Tom Butler.

“El estándar se integrará en los compromisos existentes de los miembros del ICMM, que incluyen la garantía y validación de terceros, y estamos en el proceso de desarrollar una guía de apoyo. Los miembros se han comprometido a que todas las instalaciones con consecuencias potenciales ‘extremas’ o ‘muy altas’ cumplirán con el estándar dentro de tres años a partir de hoy, y todas las demás instalaciones dentro de cinco años”, indicó Butler.

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