Técnicos de control, imprescindibles para la certificación ecológica

Producir en ecológico implica cumplir con una serie de requisitos evaluados  por los técnicos de control, personas encargadas de verificar que se cumple con la normativa europea que define qué es y qué no es la producción ecológica. Una labor que continúa anualmente con las auditorías de los técnicos, que visitan las explotaciones un mínimo de una vez por año.

El valor de la certificación es el grado de confianza que se establece mediante una demostración imparcial y competente, por parte de una tercera parte (la Entidad Certificadora), del cumplimiento de determinados requisitos. A tal fin, la Entidad Certificadora opera un esquema de certificación con un proceso en el que están definidas de forma muy clara una serie de fases. Los Técnicos de Control o auditores se encargan de la realización de una de esas fases, la evaluación.

¿En qué consiste?

La evaluación de la conformidad consiste en la determinación del cumplimiento o incumplimiento de los requisitos que se evalúan, mediante la recogida de hallazgos o evidencias, y se realiza fundamentalmente mediante la aplicación de cuatro elementos o herramientas: la observación, la entrevista, los registros y la toma de muestras. El resultado final de la evaluación queda recogido en un informe de auditoría que deben firmar tanto el operador como el auditor.

¿Puedes definirnos cada uno de esos apartados?

La observación se realiza gracias al carácter presencial de los controles, en los que se puede acceder al conjunto de las parcelas agrícolas comprometidas en producción ecológica, habitualmente sin previo aviso al operador, y a instalaciones de almacenamiento, de transformación de productos o ganaderas, también sin previo aviso en determinadas situaciones. Gracias a la observación se puede determinar el cumplimiento y grado de aplicación de medidas cautelares adoptadas por los operadores para reducir o evitar los riesgos de posibles contaminaciones o confusiones de productos, como por ejemplo la correcta separación de los mismos, identificación adecuada, grado de limpieza, condiciones de alojamiento de ganado adecuadas, estado de los cultivos y animales, etc. También sirve para verificar la aplicación de prácticas agrarias adecuadas y autorizadas para potenciar la biodiversidad, la protección de fauna auxiliar o fortalecer la salud de los animales en base a un elevado nivel de bienestar.

La entrevista es la parte de comunicación entre el auditor y el operador, una parte muy importante en la justificación y razonamiento de las decisiones y actuaciones llevadas a cabo, ya que es el propio operador el que mejor conoce los riesgos y dificultades identificadas en su unidad productiva gracias al desempeño de su actividad bajo el cumplimiento de los requisitos establecidos. La entrevista es el conjunto de preguntas que se realiza a los operadores durante el transcurso de la auditoría.

Los registros constituyen las evidencias documentales que sirven de base y justificantes de actuaciones realizadas, principalmente de la naturaleza, cantidad, uso, procedencia y destino de productos recepcionados, utilizados, producidos y expedidos. Se trata de un concepto muy amplio ya que la verificación de registros puede abarcar desde registros de identificación de animales, facturas o albaranes de compra y de venta de materias primas o insumos, registros de uso de productos fitosanitarios, productos veterinarios, registros de limpieza, partes de fabricación, análisis de autocontrol, certificados y fichas técnicas de proveedores, etc. Los registros suelen ser utilizados para la realización de cálculos para la comprobación de aquellos requisitos que sean cuantificables.

La toma de muestra es una herramienta útil para el auditor, para detectar posibles actuaciones no permitidas y para las que la inspección visual no suele ser suficiente, bien por la naturaleza del producto, del cultivo o las fechas de aplicación. La propia reglamentación que regula los controles oficiales establece un mínimo de análisis de muestras al año.

¿Cuántas evaluaciones se realizan?

Los auditores realizan la evaluación “in situ” una vez al año de manera obligatoria, siempre bajo una planificación que se establece a principios de año. Adicionalmente, en base a una evaluación de riesgo y selección, se puede realizar una segunda evaluación en el mismo año en forma de de control adicional planificado.

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